Wednesday, November 29, 2017

Historia de Sodoma y Gomorra.

Fragmento de la Novela Los Dioses También Ríen.

Orlando Vicente Álvarez

    Dios le dijo a Abrahán:
   -He aquí que me han dicho que existen dos ciudades tan malas como el ají guaguao y las voy a destruir.
      Y empezó un toma y daca entre Dios y Abrahán que si quedaban 50 justos no destruiría la ciudad pero Abrahán era terco como un mulo y fue descendiendo la cifra hasta llegar a 10 inocentes buenos. Así y todo Dios envió a dos Ángeles tan bellos, rubios, altos, ojos azules, etc., que fueron a la casa de Lot. Este que era santo, deslumbrado por sus bellezas los invito a entrar. Ellos solo querían reposar en el portal y se negaron pero Lot tenía dos hijas feas y añejas y se dijo- A ver si se aparean con estas que ya están en la fuacata de la vida. Y Lot insistió e insistió y por fin los bellos Ángeles entraron a la casa.
    A todo esto el pueblo, hombres degenerados, fueron con Lot y le dijeron –no sé cómo se habían enterado de la visita a menos que tuvieran una Presidenta del Comité de Cuadra como en Cuba que les sopló el chisme. Los hombres del pueblo le dijeron a Lot para tener relaciones sexuales- pobres culitos de aquellos Ángeles- pero Lot no los dejo entrar  En verdad solo querían sentarse en el portal a escuchar historias viejas, pasarse una botella de aguardiente  y hablar de futbol como los argentinos. Lot les ofreció a sus feas hijas pero nadie las quería- ni el tampoco, eran tan feas que ni a ellas quería. Pero los hombres insistían e insistían. Pero Lot no los dejo  entrar.

   Y Dios decidió destruir las dos ciudades con fuego y azufre, diciéndole  antes a Lot que huyera   con su esposa y sus dos hijas, que no se llevaran nada a cuestas –ni los burros- y que no miraran atrás. Y Lot obedeció a Dios y salieron corriendo por el desierto pero la mujer se detuvo y miró atrás- un cachito no más- y vio la casa donde habían sido tan felices, extrañó los cacharos de la cocina y el armario donde guardaban sus ropas. Y ahí mismo Dios la convirtió en una estatua de sal como hacían las Górgonas griegas si uno les miraraba los ojos. Las mujeres, siempre las mujeres metiendo la pata y desobedeciendo los mandatos de Dios y la comunidad LTDG sufriendo la acción hasta nuestros días. Ah, se me olvidaba, antes de huir definitivamente le arrancaron un brazo a la estatua de sal, pues esta era como el oro y servía para muchas cosas como conservar las carnes y todo eso. – continuará-

Tuesday, November 21, 2017

Abran y La Sangre. 
Continuación.
Fragmento de la Novela Los Dioses También Ríen.
Orlando Vicente Álvarez.
       También Dios le dijo a Abrahán que derramara la sangre de todos los animales que fuera a comer- el cerdo estaba excluido, los israelitas lo tenían absolutamente prohibidos y eso que nunca habían probado un buen jamón español- porque la sangre era la vida y el hombre había sido creado   semejante a  Dios. Y ahí se formó el lio, no bastaba con cortarle la cabeza a un pollo y verlo retorcerse o cortarle el cuello a una cabra y verla gritar de dolor hasta morir - la sangre podía contener el parásito de la filiaríais o de fascia hepático sino que los Testigo de Jehová tomaron estos versículos al pie de la letra y prohibieron hasta la las transfusiones de sangre sin tener compasión que Dios habita el cuerpo humano como un templo y no tolera el suicidio.  

         Bastante viéjitas y niños he visto morir por la falta de sangre y los Testigos más atentos a un versículo que a sus propios cuerpos. Si vieran a un etíope después  de un mes sin jamar comiéndose un chivo vivo  berreando y todo o a una tribu del Sudan que le pincha una vena del cuello a una vaca y recogen la sangre que se expulsa a chorro en un cuenco- con un poquito de sal y todo- y que luego lo pasan a toda la tribu para saciar la sed y el hambre. Y si vieran a un argentino o uruguayo comer un churrasco frito ligeramente de lado a lado y masticarlo  chorreando sangre por los labios- a los cubanos nos gusta un buen bistec bien frito así que estamos  salvados- pues todos  esos pecadores irían al infierno condenados a atragantarse de sangre de pavo descompuesta hasta la eternidad. 

Monday, November 20, 2017

CAIN  Y ABEL.  Continuación.

Fragmento de la novela  LOS DIOSES TAMBIEN RIEN

De Orlando Vicente Álvarez.

    Dios les dio un par de trabucos a Adam y Eva para que cultivaran la tierra y se ganaran el sustento a fuerza de frijoles hervidos con arroz- el Paraíso no era para holgazanes como pretenden los Testigos de Jehovah sino que había que labrar bien la tierra y cuidar las cabras y vacas.
    A todo esto llego la fecha de parir para Eva. Chillaba como una gallina aunque no sentía dolor, eso para llamar la atención de Adam para que le tomara una mano en ese trance. Nació un varón, regordete, trigueño, ojos negros, pelo encrespado y todo cubierto de pelo. Adam y Eva quedaron horrorizados y la pusieron por nombre Caín que en lenguaje pre semítico quiere decir “bicho peludo que se balancea por las ramas “y solo le daban la teta cuando lloraba y ningún cariño, tan repulsivo les parecia. Y el niño se fue criando  fuerte y vigoroso aunque huraño y desconfiado.
   Eva pario al año  otro varón al que llamo Abel.  Este sí  era lindo y los padres lo mimaron desde el primer día. Pero en el Paraíso había que ganarse el sustento diario a fuerza de labrar la tierra y ordeñar el ganado. Caín era muy trabajador y se pasaba el día en la finca. Abel se la pasaba haciendo sacrificios a Dios en un altar de piedra que el mismo había erigido, quemaba frutas  seleccionadas y el mejor inciencio que se procuraba. Tengo que hacer una digresión sobre Abel: era bello, con unos bucles rubios que le llegaban  a los hombros, la piel lampiña y blanca como la leche, y labios gruesos y rojos, grandes ojos azules que encandilaban  con la mirada – Señor no me tiente  que ya yo estoy viejo-mientras Caín era lo opuesto.
   Caín preparó una ofrenda para el Señor y se dio  cuenta que no eran del agrado de Dios porque no eran sinceras. Así que un arranque de envidia y sabrá  Dios porque  causa cometió el primer parricidio de la historia- los pre semitas siempre fueron los primeros en algo. Pues Caín mató a Abel y derramo  su sangre en la tierra- Freud se basaría en esta escena varios siglos después  para crear  su teoría  psicoanalítica del amor a los niños por parte de sus padres y su sexualidad futura-  Dios apareció  como desde la nada en forma de nube con un dedo índice gigante dirigiéndose a Caín. Adam  y Eva que corrieron  a presenciar el espectáculo.
 El Señor dijo:
-Como has derramado la sangre de un semejante los expulsaré del Paraíso y entonces la envidia será común entre ustedes- hasta en Facebook nos ha llegado-y las guerras entre poblados enteros llenaran la tierra, las  mujeres  parirán con dolor- antes de la anestesia raquídea- y el hombre deseara la mujer del otro y los bienes del otro. Los maldigo a trabajar la tierra con el sudor  de su frente y a adorar a otros dioses para que cada cual se crea  dueño de la verdad y desprecie  al de otra religión. Y ya no vivirán como 900 años como ahora sino 125 años a lo sumo. Solo el que tenga fe verdadera en mí y siga mis mandamientos será salvo cuando yo les envíe a mi propio hijo, encarnación de mí mismo, entonces conseguirán la  gloria eterna.
   Después de este duro discurso que ninguno entendió- solamente que los expulsaban del Paraíso- el Señor desapareció en una nube con su dedo índice acusador.
   Y Adam, Eva  y Caín fueron expulsados de aquella tierra y a vagar por los agrios terrenos de la comarca pues Dios había colocado dos ángeles que giraban sobre un eje, armados como con jabalinas- eran autómatas para resistir tantos  giros- para guardar las puertas del Paraíso para si alguien perforando pozos de petróleo las encontrase  y no pudiera  entrar.

   Y Caín tuvo descendencia, creo que se casó con una hermana, lo que sería el primer  incesto   también de la historia.      
PARAISO.    2DA PARTE.

FRAGMENTO DE LA NOVELA  LOS DIOSES TAMBIÉN RÍEN.

ORLANDO VICENTE ÁLVAREZ.

   Pero un dia Dios había escuchado el quejido de una cabra con una pata fracturada y cuando su gloria estaba en camino vio que las creaturas humanas se escondían  temerosas en la maleza. Eva se había hecho una falda de pajas secas y Adam una de hojas  de parra. Eva ya tenía una barriga como de 4 meses. Y Dios se encolerizó, lanzó truenos y relámpagos por todas partes y les dijo:
-Ya veo que han comido el fruto del árbol prohibido. Rompo el pacto que había hecho con ustedes y de ahora en adelante se buscaran  su alimento por sí mismo,  esto  hasta que se pase el  enojo.
   Dios desapareció repentinamente con su nube. Adam y Eva tuvieron que cosechar cebada, tomate y albaricoque y tomar la leche de las vacas. O sea se convirtieron en vegetarianos.

   Mientras tanto siguieron viviendo en el Paraiso hasta que Nacieron Cain y Abel y ahí empezó la catástrofe.   
   EL PARAÍSO. Primera Parte
   De la Novela Los Dioses También Ríen.
   Orlando Vicente Álvarez    

 En primer lugar no soy antisemita, de hecho mis mejores amigos y escritores y cineastas que me rompen el coco son judíos. Sobre todo ahora que Israel- un pequeño país más chico que Tacuarembó- se ha hecho de la bomba atómica para protegerse de los palestinos. No vaya a ser que la disparen por error y caiga en el centro de Montevideo que es un lugar tan pacifico como la antigua Gomorra
       Empezando que cuando Dios creo al mundo ya existían los israelitas, creo que en épocas tan lejanas como la de los dinosaurios. Se han descubierto restos  fósiles junto a monedas acuñadas con imágenes del sol y del viento: solo los israelitas podían hacer cosa así. Sí fueron los primeros que inventaron al Dios único y lo diseminaron por toda la tierra. Inventaron también el comercio por lo que fueron los capitalistas primigenios y confeccionaron unas sandalitas de magnifico cuero repujado que ni Gucci ha podido emular aun hoy día. No se sabe cómo aquellos primeros israelitas  desaparecieron y no fue por lo de los dinosaurios y toda esa bobería, lo cierto es que a Dios se le ocurrió lo del Paraíso y la competencia con semejante bienestar los arruino. Así se fueron muriendo de hambre hasta que se extinguieron.
    Volviendo  a lo que paso en el Paraíso, Dios había hecho  del polvo de la tierra una criatura a quien llamo Adam o lo que es lo mismo: varón. Pero le hizo entre las piernas un aparato convexo que ni el mismo sabia para que servia sino para orinar. Dios lo pensó otra vez y de la costilla de Adam hizo una mujer –el creador sabia de genética y sustitituyó un cromosoma  Y por uno X, asi vio que el hombre no estaría solo. Esta creatura tenia una protuberancia  cóncava que tampoco El conocía la función.
    Pero le advirtió de que el fruto del árbol no comiera sino la furia divina caería sobre ambos. Y paso el tiempo. Adam y Eva chapoteaban felices en las cascadas rodeados de todo tipo  deanimales tranquilos y hasta fieras. Pero un  dia, estando recostados al pie del árbol prohibido, un loro parlanchin- que son las únicas aves  chismosas- se fue con la historia de que podían comer el fruto del árbol prohido, sus ojos se abrirían y serian como Dioses.
    Eva fue la primera que tomo la iniciativa y tomo la fruta en sus manos, le dio un mordisco y le ofrecio a Adam que también comio. Y el mundo cambio de repente. Vieron que estaban desnudos y que ambas  estructuras anatómicas se complimentaban perfectamente.

   Con los días el árbol quedo sin frutos-tomaban  a cada rato uno- que llegó a perder hasta las hojas. Y muy felices disfrutaron del Paraiso solos y agenos  a Dios.
PRIMERA PARTE
Fragmentos de la novela  LOS DIOSES TAMBIEN RIEN
Por Orlando Vicente Álvarez

        Este texto recoge un poco lo que nos han enseñado casi todas las Religiones y congregaciones actuales, con sentido  del humor que es el único sentido que nos otorgó Dios para sobrevivir en este mundo cruel después de expulsarnos del paraíso donde estábamos tan bien, con leones y todo eso, por una simple y estúpida manzana, jugosa y tentadora, que se balanceaba en un árbol al alcance de una curiosa mujer –tenía que ser una mujer, claro, cherchez la femme- y de un hombre medio bobalicón llamado Adam. La herencia de Eva, que así se llamaba la mujer, primera glotona de la historia, nos ha llegado hasta nuestros días, sino miren a Madonna.

     Antiguamente, antes de proliferar los Contadores, Abogados y los Escribanos los israelitas, para cerrar un trato ya sea un intercambio de vacas o de cabras, se tocaban fuertemente los testículos-los dos comerciantes rivales desfilando entre los rebaños separados-y así quedaba sellado el pacto. De ahí surgió la palabra Testis, testículo, testimonio y testamento. Hoy no hay tocase la bragueta para adorar los testamentos, sí, algunos hasta quieren comérselos, sino para afianzar una compra o una venta existe la moneda, los dólares y las tarjetas. El nombre del Viejo y Nuevo Testamento derivan de ese antiguo vocablo.
EL SACRIFICIO DE ISAAC

Fragmento de la novela Los Dioses también ríen.

Orlando Vicente Álvarez 

   Y pasó el tiempo y un día Dios le dijo a Abrahán que haría un pacto con él y su descendencia: la circuncisión – con lo que duele eso, decímelo a mí que tantas he realizado. También le prometió a Abrahán un segundo hijo con su esposa Sara. Ambos eran viejos como de 100 años. Ya Abrahán tenía un hijo llamado Ismael con una esclava, pero este hijo era de segunda y había que deshacerse de él. Sara fue la que achuchó a Abrahán para que se deshiciera del niño y este la envió al desierto con un ánfora de agua. Ambos se morían de sed y el niño lloraba, entonces la esclava lo dejo bajo un árbol y se dispuso a verlo morir de sed. Un ángel bajo del cielo y trajo agua a ambos. Ellos se fueron al este y fundaron a los Amonitas y otros grupos sociales. Dios siempre dividiendo y clasificando la descendencia
.
  Un día Dios le dijo a Abrahán que llevara a su hijo primigenio a un monte cercano y- Isaac-y lo sacrificara como se acostumbraba en aquellos tiempos como si fuera sacrificar un novillo solo para probar la fe del santísimo varón- caray, no podía sustituirlo por unas palomitos y un poco de incienso- Nadie pudo describir el rostro de Isaac cuando vio el cuchillo acercarse a su cuello, debía ser de terror, el pobre, ver a su querido padre que lo iba a matar por un Dios que ni el mismo veía, es de lastima. Pero cuando el susodicho iba a practicar el sacrificio apareció un ángel- los ángeles siempre aguan lo mejor de las películas- y le impidió del acto.
   Así Abrahán se redimió ante Dios y su descendencia cubrió la faz de la tierra. Gracias a él existimos por lo que debíamos adorarlo a él y no a Dios y hacerle santuarios por todas partes- que no me oigan los Testigos de Jehovah por lo de los santuarios, le huyen como al sarampión.